La política de los opuestos

Por Carlos Bodanza - Mañanas de Campo

Ya está, otra vez volvemos al mismo lugar, ese que habla que en Argentina, las elecciones no son para sumar democracia, no hablan de un sistema que estabiliza, que genera confianza, que nos permite soñar con algo mejor. No, aquí en cada elección el país parece jugarse por un rato a la ruleta, donde todos van contra todos y no importa si en ese juego hay que llevarse puesto absolutamente a todos. La rueda se repite, una y otra vez el dejavú parece llevarnos al mismo lugar. 

 

En una semana pasará de todo, estarán esos que cada día se levantan para ir a trabajar y más allá del partido político reinante, harán lo único que saben hacer: laburar, ir para adelante, intentar construir, mirando claro de reojo, como unos prometen ser mejores de lo que fueron, a pesar de haberse robado todo, inclusive hasta condenados y detenidos, son capaces de prometer que esta vez, no harán lo que hicieron siempre. Los otros prometen que si ganan, desaparecerán los corruptos, los chorros de siempre, los que se afanaron la patria, mientras que dan algunas explicaciones, de cómo “un audio” dice que ellos también roban, que extorsionan, que sobornan.

 

Lo parajójico que quienes tienen mil causas, se desgarran las vestiduras pidiendo justicia y equidad, mientras hace mas de 20 años, acusan a la justicia de perseguir a la política, hablan de causas inventadas, de jueces prebendarios, de juzgados “tomados”, pero ahora que los que están acusados son los de enfrente, ruegan porque todos ellos, hagan lo que antes hacían, y que lo hagan pronto, no como cuando ellos estuvieron y todo se dilataba. No, ahora hay urgencia, ahora si el que roba es el otro, lo que yo robe puede supuestamente compensarse “moralmente” entonces tal vez,  sean mejores que antes. Supuestos de un verdadero “loquero” llamado política Argentina.

 

Mientras tanto las encuestas hablan de que ganará quien no pierda, es decir, quien esta vez no reciba el castigo popular. O acaso en los últimos años alguien ganó “per se”? Es decir, siempre el que ganó, fue utilizando el voto castigo social contra el otro. No hay propuestas, no hay que dar explicaciones, aquí solo importa el poder. Para los que están, no hay otra manera de gobernar sin el. Sino que alguien me explique porque en el mundo el partido que no gobierna, se llama así, “partido no gobernante” y en la Argentina se llama “oposición”, es decir, no existen las buenas ideas, si son del otro, están mal y hay que voltearlas, esa es la lógica de este cambalache.

 

Claro, quienes no gobiernan hoy, saben que de perder, pueden hasta inclusive desaparecer, algo que a muchos realmente les caería muy bien y creo yo que por todo el daño hecho durante más de 20 años, sería lo mejor que a este país podría pasarle. A esta altura, no hay que pensar demasiado para ver como arruinaron absolutamente todo lo que tocaron, desde lo económico, social, cultural, seguridad, salubridad, educación, estructural y hasta futuro, no hay nada que el Kirchnerismo –y todas sus derivaciones Kisiloff  y todos sus secuaces- no hayan arruinado.

 

Vivimos de los opuestos, ese es el juego político, esa es la gran incógnita de un sistema perverso, destructivo, disfrazado de congresistas, diputados y senadores, que solo piensan en su partido y jamás en el bien común, porque en definitiva ellos estando donde están, no se creen comunes y por sus sueldos y privilegios, no lo son.

 

Democracia Argentina, un invento que fue creado con grandeza, ejecutado con arrogancia y destrozado por el presente y gran parte de los que lo ejercieron. Al menos, me siento más libre que antes, y si bien es casi una miseria, prefiero una migaja real, que mil tesoros de mentiras. Una vez más, por pequeña parezca la luz al final del túnel, promete mucho pero mucho más que la oscuridad a la cual fuimos sometidos y que entre todos debemos erradicar, definitivamente.

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