El Día Mundial del Cerebro 2017, que celebra el 22 de julio, estará dedicado al ACV

El accidente cerebrovascular es la segunda causa de muerte más común del mundo y la primera causa de discapacidad en adultos. En la Argentina se produce un ACV cada 4 minutos.

Sin embargo, una gran proporción de todos los accidentes cerebrovasculares son evitables.

Este año, el lema está centrado en la intención de disminuir la tasa de ACVs.

Para conmemorar el Día Mundial del Cerebro a celebrarse el 22 de julio, lNECO y la Fundación INECO se unen a la iniciativa de divulgación para incrementar la conciencia colectiva sobre esta enfermedad, la cual es emprendida por la Federación Mundial de Neurología (WFN) y la Organización Mundial con-tra el Accidente Cerebrovascular (WSO), quienes en 2017 escogieron como lema: “El Accidente Cere-brovascular es un ataque cerebral: debemos prevenirlo y tratarlo".

Cada dos segundos alguien sufre un accidente cerebrovascular (ACV) y se estima que anualmente de 16 a 17 millones de personas sufren un ACV en el mundo, de los cuales seis millones no sobreviven. Y en la Argentina se produce un ACV cada 4 minutos. Ante esta realidad, la Federación Mundial de Neurología (WFN), afirma que "el derrame cerebral es la epidemia del siglo XXI", y destaca la impor-tancia de las campañas para reducir el número de muertes y discapacidades causadas por el ACV.

 

Factores de riesgo: responsables del 90% de todos los ACV

 

Una gran proporción de todos los accidentes cerebrovasculares son evitables, según datos del estudio INTERSTROKE, y hay diez factores de riesgo que son responsables del 91% de todos los ACV en el mundo: la hipertensión, la inactividad física, una situación desfavorable de lípidos en la sangre, una dieta pobre, el incremento de las medidas o de la proporción cintura-cadera, factores psicosocia-les, tabaquismo, una alta ingesta de alcohol, enfermedad cardíaca y diabetes.

 

Cómo detectar un ACV

 

“Ante la presencia de un ACV es importante actuar de manera rápida y decisiva, derivando al paciente a un centro preparado para tratar estos pacientes. Esto se debe a que existe un “período de ventana” de tres horas para instrumentar un tratamiento que cambie la sobrevida y evolución de estos pacien-tes”, según el Dr. Máximo Zimerman, jefe de la clínica de Accidente Cerebrovascular de INECO. Los signos a tener en cuenta que nos permiten evidenciar que un paciente está sufriendo un ACV son los siguientes: trastorno en el habla, debilidad de comienzo súbito en el brazo (puede o no acompañarse con debilidad en pierna), asimetría facial, dolor de cabeza de gran intensidad, perdida de la visión de un ojo o visión borrosa.

 

Secuelas del ACV

 

Por desgracia, únicamente un 10% de los pacientes presentará una recuperación completa, pero en la gran mayoría de ellos se evidencia algún tipo de secuela. Estas secuelas pueden comprometer dis-tintos dominios neurológicos afectando: la motricidad, la sensibilidad, el habla, el lenguaje, la deglu-ción, la vista, las funciones cognitivas y el ánimo, entre otras.

 

Nuevos tratamientos del ACV

 

Uno de los objetivos principales de las estrategias modernas en salud debe contemplar la creación de centros, especializados y accesibles de neurorehabilitación, que cuenten con un grupo multidiscipli-nario de trabajo formado por neurólogos, kinesiólogos, neuropsiquiatras, fisiatras, terapistas ocupa-cionales, neuropsicólogos y musicoterapeutas. Este tratamiento debe estar encaminado a la readqui-sición de las destrezas perdidas luego de la enfermedad, es por ello que el aprendizaje y la neuroplas-ticidad ocupan un rol preponderante.

“Hoy, nuevos paradigmas terapéuticos basados en la capacidad plástica que tiene nuestro cerebro permiten potenciar la recuperación del ACV. A través de la estimulación no invasiva cerebral, la reali-dad virtual, la robótica y nuevos paradigmas de entrenamiento es posible mejorar las funciones com-prometidas fortaleciendo la recuperación”, asegura el doctor Zimerman.

Escribir comentario

Comentarios: 0